sábado, 17 de septiembre de 2011

Ecosistema de la República Dominicana


                                      Ecosistemas
Situada en el dominio del Caribe de la región neotropical, la isla de La Española (Hispaniola) ofrece una amplia gama de ecosistemas desde los típicamente tropicales hasta los de clima templado que se han desarrollado en las áreas cacuminales de los sistemas montañosos, donde las condiciones climáticas están determinadas por la altura. En efecto, en la Cordillera Central dominicana se encuentran las montañas más elevadas de las Antillas, siendo el Pico Duarte (3,175 m) su cota máxima; por otra parte, el Lago Enriquillo de 265 km² de superficie se encuentra enclavado en una fosa tectónica donde se registran los 40 m bajo el nivel del mar.
Otro factor determinante en el establecimiento de las comunidades bióticas es el patrón del régimen pluvial, relacionado con la orientación Este-Oeste de las principales cadenas montañosas y la dirección predominante de los vientos alisios, de Noreste a Suroeste que originan precipitación orográfica en las vertientes orientadas al Norte. En líneas generales, las regiones más húmedas son las expuestas hacia la costa Noreste atlántica y las más secas hacia la costa Suroeste caribeña.
A grandes rasgos, los ecosistemas naturales principales de la isla pueden ser distinguidos como sigue, desde el nivel del mar hasta las cumbres de las sierras.
ARRECIFES DE CORAL
Desarrolados en la zona litoral, sobre la plataforma insular, que tiene unos 9,482 km² de superficie, circundando todo el perímetro de la isla. Se presentan formando arrecifes en franja, barrera y parches arrecifales. Los arrecifes de coral constituyen un hábitat característico donde se realiza parte de la producción marina, ofreciendo además paisajes submarinos de belleza singular.
PRADERAS MARINAS
Se encuentran también distribuidas a lo largo de la costa de la isla, cubriendo los fondos arenosos de estuarios, bahías y ensenadas. Están constituidas principalmente por las fanerógamas marinas Thalassia testudium y Syringodium filiforme y algas. Estas praderas marinas son importantes lugares para la alimentación y cría de numerosas especies de diferentes grupos animales.
MANGLARES
Manglar
Manglar
Típica formación boscosa pantropical; se desarrolla en las zonas estuarinas, bahías y ensenadas protegidas y sobre las ciénagas costeras; consiste en un bosque generalmente denso e intricado constituido por árboles muy especializados, agresivos y pioneros como Rhizophora mangle, capaz de crece en áreas permanentemente anegadas, Avicennia nitida, Laguncularia racemosa, sobre suelos consolidados.
Los manglares de mayor extensión de la República Dominicana se encuentran en la Bahía de Samaná, en la desembocadura del río Yuna, y en la desembocadura del río Yaque del Norte, en Montecristi.
LAGUNAS
De aguas dulces, salobres y salinas, algunas temporales, las lagunas son otro de los ecosistemas de importancia en la República Dominicana. Se encuentran sobre terrenos aluviales en la costa o en el interior pudiendo o no tener comunicación con el mar. Generalmente se presentan asociadas a otros tipos de ecosistemas como son los manglares y las praderas de halófitas que se desarrollan en sus orillas. Las más grandes son las de Cabral y de Oviedo en el Sur y las lagunas Redonda y Limón en el Este del país. El Lago Enriquillo constituye el cuerpo de aguas lénticas más extenso de todas las Antillas.
Las lagunas constituyen un santuario natural para gran número de especies de aves acuáticas, muchas de las cuales son migratorias, por lo que su importancia trasciende el nivel nacional.
BOSQUES
En tiempos del Descubrimiento, la isla La Española era definida como la "Isla Verde" y llamó la atención de los cronistas la exhuberancia de su flora. Sin embargo, el uso irracional y contínuo de los recursos naturales en la que la explotación de los bosques ha sido renglón de importancia económica en sucesivos períodos históricos, así como la práctica de una ganadería extensiva y de una agricultura migratoria en áreas marginales tanto como el consumo de carbón vegetal, han ido paulatinamente reduciendo las extensiones de bosques hasta encontrarse por debajo de 7,000 km² en la actualidad. Las formaciones boscosas actuales representan una cliserie desde los bosques hiperxerofíticos de las zonas bajas de las regiones Suroeste y Noroeste hasta los húmedos tropicales de las zonas montañosas.
Recursos Bióticos
Flora
La isla de La Española, junto a las demás islas de las Antillas Mayores, forma parte de uno de los principales centros de diversidad florística en el mundo. Nuestra isla posee una densidad de especie de 0.064, la cual es mayor que la de Cuba (0.052), Madagascar (0.010) y Australia (0.005).
Según cálculos preliminares, se estima que la isla posee alrededor de 5,600 especies de plantas vasculares, de las cuales aproximadamente 1,800 son endémicas. Las familias representadas por mayor número de especies en la Española son Poaceae (Graminae), Orchidaceae, Cyperaceae, Fabaceae, Euphorbiaceae, Rubiaceae, Myrtaceae, Melastomataceae y Asteraceae (Compositae).
Las especies endémicas alcanzan el 36%, que es el segundo porcentaje más alto en las Antillas, después de Cuba. La isla no posee familias endémicas pero si más de 35 géneros.
Muchas de las especies endémicas se encuentra amenazadas o en peligro de extinción; las más susceptibles son aquellas cuya distribución está restringida a áreas reducidas y críticas. Algunas de las que se encuentran amenazadas de extinción son:
  • Pereskia quisqueyana (Cactaceae), presente en Bayahibe.
  • Salvia montecristina (Lamiaceae), en el Morro de Montecristi.
  • Acacia cocuyo (Mimosaceae), en la Sierra Martín García.
  • Goetzea ekmanii (Goetzeaceae), en la orilla del río Cumayasa.
  • Reinhardtia paiewonskiana (Palmae), en Sierra de Bahoruco.
  • Pseudophoenix ekmanii (Palmae), en Oviedo.
  • Eugenia chacueyana (Myrtaceae), en el río Chacuey.
  • Pimenta haitiensis (Myrtaceae), en Oviedo - Pedernales.
  • Caesalpinia barahonensis (Caesalpiniaceae), en la Sierra Martín García - Barahona.
  • Talisia jimenezii (Sapindaceae), en la playa de Bayahibe.
Fauna
Los invertebrados, con excepción de algunos grupos como los insectos, han sido poco estudiados en nuestro país, a pesar de la importancia de este grupo.
A diferencia de los invertebrados, en la República Dominicana los vertebrados han sido mejor estudiados.
La mayoría de las especies de anfibios y reptiles son endémicas de la isla. De un total de 60 anfibios, 58 son endémicas y solamente el maco pempén (Bufo marinus) y la rana toro (Rana catesbeiana) son introducidas.
Entre los reptiles tenemos dos especies de iguanas: la rinoceronte (Cyclura cornuta) y la de Ricord (C. ricordi), siendo la subespecie C. cornuta cornuta endémica de la isla. En relación a los lagartos, de un total de 111 especies, 89 son endémicas. De las culebras tenemos alrededor de 28 especies (ninguna venenosa), de las cuales 26 son endémicas.
El cocodrilo americano (Crocodylus acutus) es una especie nativa, la cual hoy solamente se encuentra en el Lago Enriquillo ya que, aparentemente, se ha extinguido en el Noroeste del país.
Las especies de tortugas que se encuentran en el país son:
Marinas
Caretta caretta
caguamo
Chelonia midas
tortuga verde
Dermochelys coriacea
tinglar
Eretmochelys imbricata
carey
Agua dulce
Trachemys decorata
jicotea, hicotea
Trachemys stejnegeri
jicotea, hicotea
Hay un total de 33 especies de mamíferos, entre los cuales hay 18 de murciélagos. Las especies endémicas son la jutía (Plagiodontia aedium), los solenodontes (Solenodon paradoxus y S. marcanoi, este último posiblemente extinto) y el murciélago Phyllops haitiensis. Entre los mamíferos marinos, se encuentran en nuestras costas el manatí, delfines y la ballena jorobada.
En cuanto a las aves, en la isla se encuentran 254 especies de las cuales 22 son endémicas. Entre ellas podemos mencionar la cotorra(Amazona ventralis), el perico (Aratinga chloroptera), el barrancolí (Todus suculatus) y la cigua palmera (Dulus dominicus), ave nacional dominicana.














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